Nuestra crisis sistémica V – Previsión para el fin de semana: pónganse los chubasqueros

(Comentario aparte: ayer noche encontré esta conferencia de Julio Anguita en Baena. Si la llego a descubrir antes, me ahorro la mitad de todos estos posts. Vale la pena escucharla íntegra, aunque sea una hora y pico)
Bueno, ¿qué podemos esperar de esta crisis sistémica? Pues lo mismo que de las anteriores. Cuando te resfriaste en el 84… ¿acaso no tenías los mismos mocos que cuando te has resfriado este invierno? ¡Pues estos síntomas son iguales!

PREVISIONES INMEDIATAS
A) AUMENTARÁ LA VIOLENCIA SOCIAL: Esto es de cajón. Por un lado, las manifestaciones crecerán, y con ellas los incidentes violentos. La policía volverá a ser utilizada como guardia de corps: Jorge Fernández Díaz ya ha advertido que la policía garantizará la “paz social” porque, en democracia, todo el mundo tiene derecho a caminar por calle sin que le molesten (toma ya!). En Barcelona ya han encargado cañones de agua a presión. Si lo de los antidisturbios pegando hostias os gustó, lo de manifestantes arrojados por los aires a chorrazos os encantará. Esta semana pasada tuvimos nuevas palizas en Girona, y éstas no tenían justificación ninguna, porque sólo le gritaban al Mas, que estaba por ahí dando una charla. Pero estamos alcanzando el punto en el que la mera queja se convierte en un acto vandálico. Las élites se enrocan, siempre lo hacen, y conforme aumente la represión aumentará la violencia, que alimentará más represión, que generará más violencia, y así indefinidamente, en una escalada intermitente pero progresiva, hasta llegar al punto de no retorno. Y de ahí sólo puede salir un totalitarismo estatal o una revolución (que, a su vez, puede implantar otro totalitarismo, uno nunca sabe). Esto es aplicable a diferentes escalas: lo que ocurre en un país como España es un reflejo (con sus particularidades) de lo que ocurre en el sistema en el que está inmerso. En este caso, el capitalismo, o más bien el liberalismo occidental. También es probable que ocurran más atentados, e incluso que se asesine a alguien de la élite. No me cuesta mucho imaginarme a un desahuciado con tres críos y en paro, desesperado, loco, cogiendo un martillo o una pistola y reventándole la cabeza a un Millet, o a un Blanco, o a un Camps, o a un Urdangarín. No hace mucho, en Murcia le pegaron una paliza a un político que iba por ahí, y a Berlusconi le partieron los dientes con un pisapapeles, así que ya ves, el riesgo está ahí.

B) SE PERDERÁN DERECHOS SOCIALES: La censura volverá. Ya está volviendo, de hecho. Se considerarán intolerables palabras y actitudes que antes fueron irrelevantes (esto lo hemos visto en Cataluña hace nada, cuando uno de Solidaritat dijo que el estado español expoliaba y robaba dinero catalán, y los de CIU le prohibieron que dijera las palabras expoliar y robar. Algo que, evidentemente, el otro se pasó por los cojones. A mí los de ese partido me parecen unos capullos, pero hay que reconocer que dejan momentos muy divertidos, como cuando llamaron “cosa” a la presidenta del Parlament). También se vulnerará el derecho de reunión. Ya se ha vulnerado, de hecho, cuando se han querido prohibir manifestaciones con excusas peregrinas, como en las locales. Y también perderemos intimidad: conforme las amenazas crecen, las élites, que se consideran “los buenos”, cumplen con su deber como protectoras del orden público espiando, vigilando, y controlando todos nuestros movimientos. Cameron ya intentó sacarles información a los de twitter cuando los disturbios en Londres. Y, en realidad, no tenemos ni idea de si alguien lee nuestros correos personales. Las ofensivas para controlar internet, promovidas desde los Estados Unidos, pretenden hacerse con este medio y, por extensión, re-controlar a la base poblacional. El error de concepto aquí es flagrante: no somos soberanos a los que cuidar y escuchar, sino obreros a los que poner a producir. Y cuyas simples mentes ni deben, ni pueden, asomarse a los entresijos del poder.

C) LAS ÉLITES SE ENROCARÁN: Un gobernante realmente innovador, se pondría por una vez de parte de la mayoría silenciosa, abriría vías de diálogo, y aplacaría toda esta revuelta en ciernes. Tomaría decisiones inteligentes, orientadas a calmar la cólera. A subsanar las desigualdades y los problemas que nos han hecho entrar en barrena. Convertiría una sublevación en una causa común y lanzaría el país hacia adelante. Y lo haría traicionando a sus amigos políticos, que asistirían atónitos a una escabechina de élites totalmente inesperada e incruenta. Pero, vista la reacción de nuestras élites ante todo el descontento, podemos descartar que eso ocurra, al menos por ahora. Lo que harán será enrocarse más y más. Caerán las caretas: volveremos a oír que no es momento de referéndums, que el pueblo no tiene que decir nada. Eso mismo lo ha dicho Aznar hace poco: España le ha dado mayoría absoluta a Rajoy y por tanto tendrá que aceptar todo lo que Rajoy haga. La democracia, reducida a escoger un producto en un pequeño mercata de pueblo, que no acepta devoluciones, y que sólo viene una vez cada cuatro años. El resto, el pensamiento, la capacidad de decisión sobre nuestras vidas, todo eso es irrelevante. El poder perderá el sonrojo, estará todo tan chungo que no tendrán tiempo de andarse con remilgos. Nos dirán las cosas como son: no pintamos una mierda. Ellos deciden, así que más vale que dejemos de joder. Estad atentos a los periódicos: nos lo están repitiendo cada semana.

A partir de aquí, el punto clave es ver si hay masa crítica de disidentes, o no la hay.
Si la disidencia es poca, o no está implicada, la élite establecerá las medidas oportunas para silenciarla y aniquilarla, vía brutal, o sobretodo vía manipulación de los medios. Esto ya se está haciendo: Islandia ha aplicado un modelo diferente, juzgando a los culpables y nacionalizando la banca, y resulta que su economía esta creciendo, pero eso apenas resuena en los grandes diarios, y no ha salido en las noticias. Lo que la gente ve en las noticias es a un montón de elegantes políticos diciendo muy seriamente (algunos, incluso lloran, manda huevos) que la “austeridad” es el único camino. Todo lo demás es locura y muerte. Sabemos que no es así, pero si la disidencia es poca, lo que “la gente” en general pensará es que sí, que hay que hacer lo que diga Rajoy, o Merkel, o Lagarde, o Durao Barroso. O Monti, o Draghi, o Papadimos, Dios mío, ¡están por todas partes! Si ese es el caso, entonces la crisis sistémica está aún en fases iniciales y hemos de esperar algunas décadas, hasta que la situación sea verdaderamente insostenible.


Si la disidencia es numerosa, o lo suficientemente eficiente como para convencer a muchos, habrá una sublevación. No una “mani”. Me refiero a una revolución, de las que cambian sistemas de gobierno.
Lo más habitual es que esto se haga de forma violenta. Y así, la nueva élite progresista (que no necesariamente mejor) volverá a mancharse con sangre, lo que hará que la élite desplazada les acuse de ilegítimos. Lo cual es tan cierto como absurdo, porque la violencia nunca habría llegado si las élites hubieran cedido una parte del poder. En el egoísmo irracional de las élites está el origen de todas las guerras y revoluciones.
Lo que yo quisiera que vieran mis ojos, en cambio, es una revolución pacífica. Ha habido precedentes en la historia, o al menos ejemplos de que se puede intentar. El hecho de que sea posible no quiere decir que sea fácil. Supongo que hace falta una coyuntura muy especial, pero por soñar, que no quede.

PREVISIONES DIFUSAS
La historia, igual que cualquier proceso natural, está sometida a las leyes del caos. Por tanto es imposible hacer una previsión lejana. Contra menos datos tienes, menos puedes preveer, y es evidente que aquí faltan datos. Historiadores más serios, más viejos, y con mejor documentación y más tiempo para trabajarla, podrían ir mil veces más lejos. Con todo, podemos intentar hacer un esbozo de probabilidades.

1) GUERRA: Las crisis sistémicas han sacudido cada sociedad por la que han pasado con el garrote de la violencia. Es normal, porque el juego de poder se disputa igual en la liga y en la champions. Como muchos de nosotros solo conocemos la guerra por las películas, nos parece imposible que algo así pueda sacudirnos, pero los datos están ahí: China amplía su ejército en la zona del Pacífico (tela con el nombre) al tiempo que EUA se instala en Australia desde el otro lado del mismo charco. Además, EUA vía OTAN y con el beneplácito de sus perros, que somos nosotros, mete mano en Oriente Próximo aprovechando su propia crisis política. Pero Rusia se ha encabronado por esta huída hacia adelante del ya decadente imperio, y ha empezado a armar a Siria, al tiempo que nos ha amenazado a nosotros directamente. Este video que os he enlazado ha pasado de puntillas por la prensa nacional, si es que ha pasado. Al principio pensaba que era un fake, porque la otra posibilidad es que sea una verdad tan acojonante que las autoridades prefieren que no lo sepamos. Para no volvernos locos y obligar a nuestro gobierno a romper el demencial acuerdo de Rota. ¿¡Qué coño hacemos nosotros en medio de una lucha de poder misilística Rusia-EUA con China al quite!? Dios mío, somos ESPAÑA. España SIEMPRE PIERDE.
Es cierto que los contextos internacionales pueden frenar esto. O quizá quede alguien sensato en el poder. Hemos pospuesto durante años la tercera guerra mundial porque nos acojonan las consecuencias. El armamento ha sobrepasado con mucho la capacidad de autoaniquilación y nadie quiere dar el primer paso. Pero es que hasta ahora se lo podían permitir. El statu quo aguantaba, y todos más o menos contentos. Pero ahora ya no es así. EUA está en decadencia. Fueron las nuevas élites, y se han convertido en las viejas, y cuando ven que pierden poder, se enrocan y atacan. En mi opinión, Obama era la última oportunidad (más simbólica, incluso, que pragmática) de renovar el liderazgo estadounidense del mundo. Una reconversión social, económica y filosófica continental liderada por el primer presidente negro habría renovado el pacto de libertad y progreso que norteamérica le prometió al mundo. Incluso le dieron un Nobel de la Paz anticipado. Pero el Nobel de la paz ha retirado fondos a la UNESCO por admitir a Palestina, ha invadido Oriente Medio, ejerce presión sobre la política europea (por ejemplo, hoy sabemos que la Ley Sinde viene exigida desde América, y vuelvo a insistir, es algo muchísimo más serio que la mierda de descargar canciones, que eso no tiene la más mínima importancia). Obama ha sido una decepción, porque ha hecho lo mismo que Clinton o lo mismo que Bush. El tiempo de América ha pasado, Rusia se crece, y China se ve como líder del futuro. En efecto, el poder se desplaza a Asia. Por problemas que tengan, la producción avanzada la hacen ellos. Hasta Apple tiene allí las fábricas. China nos tiene a todos cogidos por los cojones, quieren ser los nuevos amos, y los viejos… los viejos nunca sueltan el poder. Así que no descartemos la guerra, por favor.

2) COORDINACIÓN MUNDIAL POST-CONFLICTO: Si fuéramos listos lo haríamos ANTES, pero si no sabemos frenar la guerra y acabamos enmerdados, los que queden vivos (si queda alguno) impulsarán una nueva ONU que se deje de polladitas diplomáticas y entre en materia. Una ONU fuerte que limite el poder internacional y lo regule. De cada masacre mundial han salido nuevos intentos. Fallidos todos, pero mejores todos ellos que sus inmediatos antecesores. A ver si ésta es la penúltima.

3) EUROPA DECONSTRUIDA: Europa ha muerto. Murió hace mucho. Anguita decía que en Maastrich. Más claro se vio en la invasión a Iraq, donde cada país hizo lo que le salió de los huevos en función de cuál de las posturas les daría más petróleo. La crisis del euro es la piedra de toque final. Sencillamente, el sistema no se sostiene, no somos una UNION, somos vecinos mal avenidos intentando colaborar. Con muy poca disposición, por cierto. Imagino que todo se quebrará, a lo mejor nos matamos un poquillo unos con otros, y cuando todo pase, a escala europea, viviremos una versión de esa coordinación mundial, en forma de una nueva unión europea basada en principios diferentes a la de hoy.

4) INSTAURACIÓN DEL HUMANISMO GLOBAL: La ideología que quedará fijada tras esta crisis (y esto sí me atrevo a afirmarlo con rotundidad) será el humanismo planetario. No porque me guste la idea y me salga de los huevos. Sino porque la propia especie necesita esta idea para sobrevivir a la extinción, y ya la ha generado. Por tanto, por propio instinto de supervivencia, la adoptará progresivamente.
La necesita por dos motivos.
El primero de ellos es que la tecnología ha alcanzado el punto del transhumanismo. Empiezan a gestarse los avances que nos harán “superhombres”: terapia genética para ser más inteligentes, más fuertes, mejores. Nos bionizaremos. No os riáis, que no es ciencia ficción. Lo era hace veinte años, ya no. De hecho, existen grupos de discusión sobre el transhumanismo, donde intentan anticiparse a los problemas sociales que derivarán de ahí. Escribe “transhumanismo” en Google y entretente un par de horas. Primero fueron los transplantes, luego los implantes mecánicos, y ya ha nacido la tecnología biónica, que controlas o interactua con el cerebro. Y esta tecnología es peligrosísima en nuestro sistema capitalista, porque deja en manos privadas una tecnología vital al alcance sólo de los ricos. Si el sistema no cae YA, en cincuenta años podríamos tener dos especies en el mismo planeta: el humano, y el transhumano. Aquellos ricos y pudientes que se trataron y han logrado ser más inteligentes, más saludables, y que podrán vivir hasta los ciento veinte años. Una cosa es inventar la pólvora para conquistar el mundo, y otra dividir el mundo en dos castas diferenciadas a nivel genético. Es más serio de lo que nos pensamos.
El segundo motivo por el que esta filosofía se implantará es porque la especie humana está en una especie de stasis. Somos animales territoriales y expansivos, y el planeta está completo. La especie necesita impulsos, y el mayor lo tuvimos con el descubrimiento de nuevos continentes. Pero ahora ya no queda nada. La humanidad necesita un nuevo proyecto como especie, y esa expansión tiene que ser espacial por cojones. Pero la carrera espacial actual es una estupidez, porque malgastamos recursos para nada. La única forma de abordar una exploración espacial de forma sostenible y lógica es con una coordinación mundial. Una agencia espacial planetaria que absorba la NASA, la ESA, la de los Chinos, y la de la madre que nos parió a todos. Con menos recursos por país, tendremos muchos más recursos totales, que podremos destinar a infraestructura carísima que, a largo plazo, abarate la exploración. Como el ascensor espacial, o lo que quiera que inventen. En el momento en que la humanidad se centre en coordinarse para conquistar el sistema solar, la tensión social y militar en la tierra bajará enteros.
Y otra cosa: que Dios nos coja confesados si para cuando conquistemos el sistema solar aún somos capitalistas. La mejor forma de que dentro de doscientos años haya guerras interplanetarias, es porque la colonización se haga desde el sistema capitalista. Porque querremos explotar minas, recursos, venderlos, comprarlos, y eso al final acaba siempre en explotación y violencia. Si de mi dependiera, hasta que no cambiemos el sistema de explotación no dejaría salir ni una puta nave al espacio.

Hasta aquí puedo leer, y ya ves que esta última parte es, en realidad, pura especulación. ¡Hay que invertir mucho dinero en historiadores para que nos pongamos todos a trabajar en un sistema de predicción histórica fiable! ¡Pagadnos, políticos cabrones! ¡Dadnos centros de investigación!

¿QUÉ HACER?
Lo dicho antes no debe incitar al alarmismo. No creo que la debacle llegue este mes, ni este año. Y, a fin de cuentas, ¿dónde coño vamos a escondernos? ¿En las alcantarillas? Sin embargo, hay ciertas posturas que si podemos ir tomando desde ya.

1) CUIDADO CON EL DINERO: Esto es lo inmediato. No quiere decir que haya que sacar todo el dinero de los bancos, chillando y corriendo como pollos sin cabeza, porque eso sólo acelerará las cosas. Pero vale la pena repartir los huevos en diferentes cestas. Mucha gente ya lo hace: ingresan pasta en las cooperativas, o lo guardan en su casa. Más que nada, que no te quedes pillao cuando los bancos hagan el catacroket final. Y no digas que es imposible: en Argentina también lo decían hace diez años y mira el susto que se llevaron.
Los que estén como yo, que todo lo que me queda son unos doscientos eurillos, esos no tienen que preocuparse por el dinero. ¡Sabía que ser pobre al final tendría sus ventajas!

2) CONSERVAS: No está de más hacer un acopio sutil pero constante de conservas y alimentos imperecederos. Pasta, tomate, atún, salazones, latas a cientos, esas cosas. Por lo que pueda pasar. Cuando estalla una crisis puntual de subsistencia, un supermercado lleno de psicópatas asustados con la despensa vacía es el lugar más desagradable del mundo.

3) SI PUEDES, EMIGRA: Si eres español y tienes la oportunidad, lárgate de aquí. Ya. Aprovecha ahora que puedes. Rehaz tu vida. Mi mujer y yo no podemos por temas familiares, pero miro con anhelo hispanoamérica, o qué coño, Asia. Australia parece un sitio seguro. O quizá Andorra. No lo sé. Pero si hay un país malo para quedarse en Europa, desde luego, es España. No olvides que, si pasa en España, siempre es PEOR o MÁS CUTRE. Si yo pudiera marcharme, estudiaría destinos en función de dos factores: el nivel de belicosidad probable en caso de guerra (escoger sitios neutrales o poco estratégicos)  y el sistema político-económico que desarrolla.

4) PLAN B: Si no puedes emigrar, es conveniente tener un plan B en el país. No sirven a largo plazo, pero si las cosas se tuercen, las ciudades masificadas son el sitio más jodido donde quedarse. No hace falta que hagas nada, sólo que tengas en mente un sitio donde “refugiarte” unos días si las cosas se ponen muy chungas. Más que nada, para que no te pille de sorpresa, de camino al trabajo o al INEM, pensando “hostias, y ahora qué hago”. Paralizado como un zorro al que deslumbran los focos del coche que le ha de atropellar.

5) IMPLÍCATE: Quedarse callado y haciendo, ahora mismo, es estúpido. Un amigo me dijo una vez algo que había leído en el Tao o no sé dónde: “cuando un muro se cae, no lo aguantes. Derríbalo y construye otro”. Pues eso. Callarse ahora, es aguantar el muro. Que te caerá encima y te aplastará. Darle martillazos le hará caer igual, pero quizá más rápido, y quizá caiga para el otro lado y tú te salves. Cuando se activa una disidencia contra las élites en una crisis sistémica, esa disidencia suele acabar desplazando a la élite. Así que hasta si eres un egoísta cabrón, te conviene pasarte a la disidencia. No hace falta ir a todas las putas manifestaciones ni poner bombas en bancos. Sólo participa, infórmate, utiliza tu voto para tocar los huevos, súmate a cualquier iniciativa pacífica que pueda arrastrar gente. Haz pequeños cambios en tu vida: renuncia a comprar tantas cosas, plantéate el día a día de otra forma. Explica lo que piensas, discute de política. Perdamos el miedo a hablar de estas cosas. Ahora ya no se trata de juzgar a nadie por sus ideas, sino de ponerlas sobre la mesa a ver cuál puede servirnos mejor. Haz, si no quieres o puedes más, sólo aquellos pequeños gestos de los que te ves capaz. Aunque sea dejar un trabajo injusto para buscar otra vida, o mostrarte generoso donde antes fuiste un imbécil. Y te aplaudías. Sal del juego. Tendrás más oportunidades de sobrevivir.

Y nada más se me ocurre. Estas son las medidas que estoy tomando yo. Eso y repasar toda la prensa nacional, extranjera y alternativa, en busca de pistas, indicios, advertencias. Estar al quite por si algo delicado empieza a ocurrir. Conforme se compliquen las cosas y tengamos más indicios de por dónde irán los tiros, podremos tomar nuevas medidas.

Otra cosa. Hoy veía una entrevista a Cayo Lara y le preguntaba Ana Pastor que a ver si Rajoy iba a ser bueno, ya que la prima de riesgo esa que ahora conocemos todos, estaba bajando.
Es posible que eso pase. Que la economía empiece lentamente a recuperarse.
No aflojes el culo.
Los focos de esta crisis sistémica, sus “monocrisis”, son tantas, tan variadas, y de alcance tan global, que es casi inevitable que un pedo en Japón se convierta en un tsunami Mediterráneo por la vía más peregrina que se nos ocurra. Podrán mejorar la política y la economía. Después de la anarquía militar del siglo III salieron algunos emperadores fuertes, y se tomaron algunas buenas medidas. Pero el sistema estaba liquidado, igual que lo está éste.
Recuerda siempre que el capitalismo ha encontrado su límite físico. No te fíes de los brotes verdes.
Y recuerda que es un proceso histórico de tiempo largo, que hace decenios que ha comenzado y al que le falta mucho para terminar. Lo único que no sabemos con seguridad es en qué parte del proceso estamos inmersos. Si es el principio, tenemos tiempo de desactivar las cosas. Si nos acercamos al meridiano… pues bueno, míralo con optimismo: la hipoteca será la última de tus preocupaciones. Siempre es mejor estar advertido, en todo caso.

Se supone que a este post seguía otro sobre el caso particular de España, pero francamente, estoy hasta los huevos de este tema, e imagino que vosotros también. Así que lo dejamos para más adelante.
A cuidarse amigos! Y no os deprimáis con toda esta mierda. Las épocas de crisis son aquellas en las que más podemos ejercer nuestra influencia en el futuro.

Es, ni más ni menos, nuestro momento.

Feliz año nuevo!

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9 comentarios en “Nuestra crisis sistémica V – Previsión para el fin de semana: pónganse los chubasqueros

  1. Interesantes reflexiones. Te animo a que elucubres sobre la situación concreta de España. El punto que más me convence es el número 5: Implícate. De esta solo salimos si se produce un empoderamiento ciudadano que contrarreste la omnipotencia de mercados y políticos. ¿Nuestra mejor arma para ser escuchados? Nuestra capacidad como consumidores. ¿Qué pasaría si como protesta dejáramos de consumir? ¿Nos escucharían entonces los poderosos, sí o no?

    1. Oye, qué interesante esto que propones. Estaría mucho más acorde con los tiempos una huelga de consumo que una huelga obrera.

      De hecho, ¿no les haría más daño? De esto no sé mucho, pero supongo que una huelga clásica solo jodería al Estado (que es otro rehén de este ataque). La producción industrial ya puede pararse, que hay sobreestock en todo el país.

      En cambio, si no compras, es como si les agarraras por las pelotas.
      ¡Sería glorioso ver al país entero haciendo una huelga de consumo! Una semana entera con las tiendas vacías, los cines muertos…

      ¿Sabes si se está organizando algo por el estilo? Desde luego, si no, debería empezar a pensarse. ¿Tienes algo en mente?

      Un saludo más que cordial, gatopando, y otro para lebonneloup

  2. Ustedes vosotros debéis proceder o de Babia o residir en las nubes. Otra vez en mi vida la chorrada de seamos realistas, pidamos lo imposible ¡qué nivel intelectual, qué finura, que capacidad de análisis de la realidad!

    1. Hola amigo!! Disculpa por el imperdonable retraso, pero voy de faena hasta el culo y he tenido muy abandonado el blog. Me alegra mucho verte por aquí. Y sí, mira, por azares de la vida y ciertas decisiones me he visto en la tesitura de tener que recortar mis gastos y… sorpresa. Resulta que estaba tirando el dinero. Esta crisis me está enseñando muchas cosas, pero una de las mejores lecciones es que se puede vivir con muy poco, y ser más feliz. Si conseguimos organizarnos a partir de aquí…

      1. Dicen que a la fuerza se aprende, que la letra con sangre entra, y estamos ante una oportunidad de aprender a vivir con arreglo a nuestras posibilidades y ser felices igualmente. Al menos en mi caso es así. Un placer.

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